Si alguien se atreviese a pronosticar qué platos prepararemos en nuestras casas de aquí a 20 años, la respuesta más plausible, en palabras del periodista canadiense Alex Danco, sería que ninguno. Encender los fogones antes o después de trabajar puede convertirse en apenas dos décadas en algo tan puntual como el tiempo medio que le dedica una familia a la jardinería. Las innovaciones en el campo de la conservación de alimentos, los nuevos y ágiles canales de compra y la mayor sofisticación de los servicios de delivery harán que sea más rentable (y saludable) pedir comida que cocinarla con nuestras propias manos. Es el llamado Cooking as a service. Ayudará a maximizar el tiempo libre, quizás a costa de perder algunas tradiciones.

Pero mientras este proceso continúa su evolución, ya hay ejemplos suficientes de que el cambio se ha acelerado drásticamente en los últimos años.

 

Alta cocina con un golpe de microondas

En 2014 Efrén Vázquez y Andrés Casal fundaron Wetaca, una empresa que ha revolucionado el mercado de la comida a domicilio en España con su propuesta innovadora. Platos de primer nivel que luego envasan al vacío y enfrían rápidamente para que no pierdan las propiedades. Luego el cliente, lo recibe en casa y con solo tres minutos en el microondas consigue que la comida esté lista para servir como si se hubiese cocinado en el momento.

 

En este sentido, la pandemia del covid-19 ha incrementado exponencialmente el negocio de venta de comida a domicilio. Hasta restaurantes con Estrella Michelín se han animado a ofertar un servicio que solía estar asociado a comida barata.

 

El chef a domicilio

Otra de las propuestas que se está popularizando es la de que sea un cocinero el que visite tu casa para cocinarte platos de calidad cuando tú no puedas hacerlo. Tú compras los ingredientes que te gustan y, más tarde, un cocinero llega a tu casa y te deja hasta 25 raciones de comida listas para que puedas consumirlas en los días siguientes. Es cierto que en este caso no es un servicio al alcance de todos los bolsillos, pero en lugares como en Australia son cada vez más demandados. Empresas como I Hate Cooking no paran de incrementar su cartera de clientes y de tener más y más cocineros repartidos por todo el país, cada uno con sus especialidades desde un puchero hasta repostería.

Enfocado a deportistas

Esta transformación empieza también a especializarse. Algunas de las compañías más importantes de suplementación alimenticia para deportistas ya han optado por sacar líneas de comida precocinada de alta calidad. Llegan congeladas a tu domicilio y solo necesitas un toque de micro para que ya estén a punto. La portuguesa Prozis, una de las firmas con mayor experiencia en este campo, se ha adentrado en esta línea de negocio, con comidas que incluyen todos los ingredientes que necesita un deportista para rendir al cien por cien.

Un chef guiándote por FaceTime para que cocines tu comida favorita a la perfección, robots que cada vez se irán sofisticando hasta tal punto que apenas necesitarán ayuda para hacer realidad tus recetas preferidas… todo un mundo de posibilidades que ya se ha abierto con el objetivo de que vivamos a mesa puesta.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies