El retail en 2026 es experiencial: claves de esta gran tendencia

Hace apenas un par de décadas, si queríamos comprar algo o no nos apetecía cocinar, era casi imprescindible salir de casa. Visitar una o varias tiendas hasta encontrar el producto deseado, ir a un restaurante o a una cafetería… La opción de obtener eso que queríamos en un par de clics era casi impensable. Que las empresas del sector retail fuesen a tener que competir no solo con otras marcas, sino con la facilidad de poder hacerlo todo sin pisar la calle, era algo que pocas personas se imaginaban.

Durante un tiempo, especialmente con el pico de la pandemia, pareció que el comercio online iba a ir poco a poco comiéndoles el terreno a las tiendas físicas casi hasta su desaparición. Sin embargo, los datos más recientes muestran un resurgir del retail en persona y un crecimiento más lento del comercio electrónico. En Estados Unidos, por ejemplo, la cuota de mercado de las ventas por internet fue en 2025 de un 16,4 % y los incrementos de esa tasa en los últimos años están entre los más bajos de la historia. 

Quizá parte de ese leve estancamiento esté en cómo el retail se ha puesto las pilas para hacer frente a una competencia que apela al lado más cómodo de los consumidores. ¿Por qué salir de casa para ir a una tienda a comprar algo que podríamos adquirir en pocos segundos sin movernos del sofá? Porque esa tienda o restaurante nos ofrece algo más: promete que nos adentraremos en un nuevo mundo al cruzar sus puertas. Que, durante un rato, dejaremos nuestro día a día y rutina atrás. El retail es ahora experiencial.

Esta tendencia toma distintas formas y aspectos según la experiencia buscada y la personalidad de cada marca. Estas son algunas de las características más comunes en 2026: potenciar el bienestar, la exclusividad y la identidad propia.

 

Retail como espacios de bienestar

“Regular el sistema nervioso es la siguiente frontera de la salud humana”, aseguraba el Global Wellness Institute en su informe sobre las diez tendencias para el bienestar en 2026. Se refiere a esa búsqueda de salud, paz y calma en un mundo definido por el estrés digital, laboral, medioambiental y geopolítico. Muchas clínicas buscan lo experiencial desde ahí: ya sean de fisioterapia, dentales u oftamológicas, proponen un entorno que permita dejar el bullicio atrás en cuanto se entre. “Son como refugios”, resume Luz Lamas, consultora técnica de retail en Finsa.

Para lograr esta sensación, se convierten en espacios muy blancos, que transmiten calidez a través del uso de maderas. “Se trata de lugares que invitan a bajar marchas”, señala la experta. Incluso en casos con colores algo más fuertes, estos siguen siendo cálidos y las maderas continúan teniendo mucha presencia.

Retail como espacios de lujo

Especialmente en el caso de las tiendas, las grandes marcas están optando por una estrategia con dos posicionamientos para sus espacios físicos: por un lado, una línea con precios más ajustados para atraer el consumo mayoritario, ese que compite contra los jugadores low cost. Por otro, una línea más premium: las tiendas son flagships, tienen menos productos y estos son algo más caros. La consultora Mckinsey hacía referencia a esto último en su informe sobre el estado de la moda en 2026: si bien las marcas de lujo han aumentado precios sin que esto se traduzca en una mejora en la calidad de producto o en la creatividad, las marcas más asequibles sí han elevado sus productos y la experiencia en tienda. El lujo asequible está de moda, pero ¿cómo transmitir esa idea de calidad premium y cierta exclusividad en las tiendas físicas?

En primer lugar, a través de la amplitud: son lugares grandes, que pueden alcanzar los 200 metros cuadrados, con pocos productos. Es decir: la persona que entra no siente un espacio abarrotado, sino la calma que llega a través de un cierto minimalismo. Además, el hecho de que haya pocos productos transmite esa idea de exclusividad y excelencia: es una selección especial, lo mejor de cada gama, algo que se reflejará en la calidad y en el precio.

“Los productos usados para estas tiendas premium suelen ser maderas, mármol, hormigón, materiales nobles”, explica Luz Lamas. Soluciones que transmitan solidez, que hagan que entrar en sus tiendas sea una experiencia distinta. En las maderas se juega también con tonos más oscuros que le dan un aspecto clásico, algo asociado con calidades elevadas. “Las marcas quieren separarse un poco del rango medio. Lo que no se posiciona como outlet o smart discount se posiciona como premium”, señala.

Retail con personalidad

No todo lo experiencial en retail se basa en esa amplitud y serenidad que caracteriza a los espacios vistos hasta ahora: en ocasiones, especialmente en restauración, la experiencia consiste simplemente en transportarse a otro mundo o a otra época. “Son estéticas completamente distintas. Lugares a los que vas no solo por la comida o bebida, sino por el ambiente. De alguna forma, nos invitan a viajar y nos hacen salir de nuestra rutina”, asegura Lamas. Aunque también hay diseños que se ajustan a las dos características mencionadas hasta ahora, también hay proyectos más recargados o que nos trasladan a otra época.

Detalle de Atomic Burgers, de Stone Designs

Aquí vuelven a verse las maderas oscuras. “Son maderas con mucha personalidad, es una tendencia que se está viendo en muchas obras”, indica Lamas. Excepto en lugares con una imagen de marca muy ligada a, por ejemplo, lo mediterráneo, donde se sigue optando por la claridad, el momento en el que todo parecía ser nórdico y luminoso parece estar llegando a su fin. Las maderas oscuras se asocian a algo más clásico, lo que, a su vez, se relaciona con calidad. “Eran los muebles de los abuelos, los muebles que se heredan”.

En restauración, eso sí, la variedad es la reina. ¿Por qué ir a una hamburguesería algo más cara en vez de a una low cost o de pedirla a domicilio? Porque el espacio ofrece algo más. “Es la idea de ir a un sitio no solo porque te gusta la comida, sino también porque es bonito o distinto”, resume Lamas. Un lugar del que te vas a acordar y que no vas a confundir con otros restaurantes, clubs o cafeterías en los que sirvan algo similar.

Blondie Club, de Ilmiodesign. Foto: José Salto

La competencia del comercio online sigue ahí y, por un momento, durante la pandemia, pareció que el retail, ir físicamente a un sitio a comprar o consumir algo, era algo que cada vez haríamos menos. Sin embargo, el efecto ha sido el contrario: queremos salir de casa, y esto persiste años después. Eso sí: queremos también que cada visita a una tienda, restaurante o incluso clínica sea especial. Lo experiencial ha llegado para quedarse.