467B VERDE LIQUEN

Danza Etérea

En el mes de julio, cuando el sol brilla con todo su esplendor y el calor nos envuelve, nuestro espíritu busca un refugio en la frescura del agua. Es en ese deseo de alivio y serenidad que nace el color de este mes, un tono inspirado en las sutiles y fascinantes tonalidades del agua.

Imagina un lago tranquilo en medio de un bosque exuberante. Su superficie refleja el cielo azul, pero a medida que el sol va cambiando de posición en el horizonte, esos reflejos se mezclan con la vegetación circundante, transformándose en un verde brillante y vibrante. Así es nuestro color de julio: una danza etérea entre el azul y el verde, una fusión de los elementos naturales que nos rodean.

«En una tarde de julio» – Octavio Paz 

«Aquel color 

apenas puede verse 

gris azulado 

ceniza blanca

 soplo del mar oscuro»