#ViernesDeInspiración: Vida nómada: con el hogar a cuestas

La definición correcta de Nómada es aquel que no vive en un territorio estable como residencia permanente. El concepto está vinculado a la persona que está en constante viaje o desplazamiento y se opone a la noción de sedentarismo. También para quien busca la libertad y el placer de hacer de una playa su jardín, o de una montaña su sala de juegos. La libertad de poder moverte por el mundo «a tu ritmo». 

 

Convierte el viaje en una puerta abierta al cambio. Un pasadizo donde el espacio- tiempo se detiene para que sigan ocurriendo cosas a diferentes velocidades. El camino es poseedor de condiciones ambientales que tienen el poder de hacer cambiar tanto el trayecto, como al pasajero que escucha atentamente el viaje. 

 

Cuando viajas de esta manera no necesitas perder el tiempo en un aeropuerto esperando que salga tu vuelo, ni tampoco estar pendiente de una reserva de hotel, de hecho, lo único necesario es estar dispuesto a aprender. El camino, y el lugar lo eliges tú sobre la marcha. Y si te enamoras de una ciudad, o de un paisaje ¡no te preocupes! con un poco de suerte podrás quedarte en ese sitio mágico el tiempo que quieras. 

Olvídate de llevar maletas, piénsalo así. Tu furgo es tu casa y cuando cambies de destino y llegues a un nuevo lugar donde pernoctar ¡no tienes que hacer nada! Ya lo llevas todo junto a ti. Una de las grandes ventajas de viajar en Van es la gran posibilidad de poder dormir cada día en un lugar diferente. A veces, una noche descubierta vale más que cualquier resort. Tú eliges dónde dormir. 

La recomendación siempre será perderse hasta llegar a alguna playa, conectar con la naturaleza y descubrir nuevos paisajes naturales. Las furgonetas nos dan esa increíble libertad, así que aprovecha su flexibilidad para buscar ese sitio mágico y una vez en él, déjate llevar por la naturaleza. 

El destino nunca ha de ser un lugar, sino una forma diferente de ver las cosas.