Si todo sigue como hasta ahora, los años veinte del siglo XXI serán recordados, en parte, como la década de la inteligencia artificial (IA). Su omnipresencia en el discurso público desde finales de 2022 y su rapidísima penetración en múltiples industrias no puede ser ignorada. El caso del sector de la arquitectura, ingeniería, construcción y operaciones, conocido por las siglas AECO, no es ninguna excepción: según el informe de Autodesk State of Design and Make 2025, el 68 % de los líderes de este ámbito cree que la IA servirá de impulso. Un 46 %, eso sí, opina que contribuirá a su desestabilización.
Pero ¿cómo se está usando ya esta tecnología en el sector? “Se está haciendo mucho uso ya de la IA generativa para generar imágenes o vídeos”, señala el arquitecto David Andrés León, especializado en la investigación y el desarrollo de herramientas digitales para AECO y director del Máster de Computación Avanzada para Arquitectura y Diseño (MaCAD) en el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC). “Es la low hanging fruit, lo más asequible para todo el mundo, porque es muy fácil y no necesita mucha inversión técnica, se pueden usar las herramientas ya desarrolladas por grandes empresas”, elabora.
Estas visualizaciones, en las que antes se invertía mucho tiempo,energía y costos, se pueden generar ahora rápidamente con un prompt. “Antes hacían falta varias semanas o un mes”, asegura. Sumado a esto, la IA se utiliza ya también de forma bastante asequible para reconocer imágenes o datos, para generar planos o documentación. “Es más para la parte logística de la construcción. Ayuda a entender schedules, los procesos logísticos”, indica el experto.

Una representación completa: el potencial real de la IA en arquitectura
Más allá de ese uso algo más primario que ya se está dando, surge la pregunta de hasta dónde se puede llegar, qué promete la inteligencia artificial que podría, de verdad, suponer una revolución en el sector. Sobre esto versó la intervención de David Andrés León en el Foro Internacional de la Construcción en Madera celebrado a principios de junio de 2026. “Desde mi punto de vista, el futuro más prometedor de la IA en arquitectura, o en AECO en general, sería encontrar una forma de representación del edificio que la IA pueda procesar como si fueran imágenes o texto. Así, la IA tendría una percepción tangible del proyecto completo en toda su complejidad, no solo de la parte visual o de la parte logística. Serían todos los aspectos: la parte geométrica, la parte estructural, la parte de instalaciones…”, explica.
A efectos prácticos, esto se traduciría en que sería mucho más sencillo analizar un proyecto en su totalidad. “Es algo muy complejo, con muchos actores y muchas partes”, señala el experto. Si se lograra esa representación total legible para la IA, se podrían crear caminos de acceso al proyecto más directos. “A través de un chatbot, por ejemplo, podríamos conversar y averiguar de forma concreta lo que quisiéramos edificio. Sería como un atajo para esta parte más analítica. Normalmente hay que tener un software específico, a veces muy complicado y costoso. Esto permitiría a cualquier persona sin mucho conocimiento técnico acceder a las distintas complejidades del proyecto”, expone.
También en la parte generativa, que ahora se usa para visualizaciones, se podría llegar a algo integral: proponer edificios con sus diferentes características, que la IA se vuelva “un copiloto con los perfiles de diseño, construcción o ingeniería”.
En cuanto a la inevitable crítica que surge cuando se habla de dejar algo en manos de la IA, el experto cree que en AECO nunca se llegará a ese punto de soltar del todo los mandos. “Hay un tema de responsabilidad muy grande, siempre va a haber alguien que firme el proyecto”, reflexiona. Por esta razón, no habría que temer la irrupción de esta tecnología en el sector. “No creo que debamos sentirnos intimidados ni amenazados. Más bien al contrario: nos empodera”.

