Del 28 de septiembre al 1 de octubre de 2026, nude volverá a ocupar su lugar dentro de Feria Hábitat València. Será ya su 22ª edición, con quince propuestas seleccionadas -seis de profesionales y estudios emergentes y nueve de escuelas y centros de formación- procedentes de España y México.
Desde su nacimiento en 2002, el salón ha funcionado como algo más que un escaparate de proyectos recién salidos de la escuela o del estudio. Muchas de esas primeras apariciones permiten hoy reconstruir el camino que lleva del prototipo a la industria y de debutante a referente. Estas seis historias lo demuestran.
José Manuel Ferrero: volver al lugar donde empezó todo
En 2003, José Manuel Ferrero mostró por primera vez su trabajo en nude, coincidiendo con el nacimiento de estudi{H}ac. Veintidós años después regresó al mismo espacio, pero con un papel radicalmente distinto, y es que en 2025 fue el encargado de conceptualizarlo.
Su propuesta convirtió nude en una pista de atletismo, metáfora de una profesión que, según explicaba Ferrero, se parece más a una carrera de fondo que a un esprint. En Connections by Finsa recordaba aquella primera participación como un espacio de contacto directo con la industria que le proporcionó visibilidad, pero también confianza para encontrar una voz propia.

Junts: una idea capaz de trascender el prototipo
Detectar proyectos jóvenes con una idea material y conceptual suficiente para trascender el prototipo es una de las funciones más interesantes de nude. En 2019, Junts, de Agota Rimsaite y Cristina Sánchez, fundadoras de 38gradosdesign, ganó el Premio Talento Nude by Finsa & Actiu.
La luminaria combinaba una estructura rectangular con una esfera de madera imantada que permitía orientar la luz. El jurado valoró el diálogo entre materiales naturales y tecnológicos y la mezcla de referencias culturales de ambas diseñadoras. El premio buscaba además prolongar la visibilidad del proyecto garantizando su presencia en la siguiente edición, una continuidad que finalmente quedó interrumpida por la pandemia.

Veintiséis diseños que consiguieron salir del vivero
Cuando nude cumplió veinte años en 2022, la retrospectiva NUDE GENERATION. 20 YEARS no se planteó como un ejercicio nostálgico. Su comité seleccionó 26 piezas priorizando aquellas que habían conseguido dar el salto a la industria o encontrar vías de autoedición.
Entre quienes realizaron esa selección estaba Pepe Cosín, junto a Alejandro Benavent, Silvia Flórez y María Fontes. Cosín resumía entonces el alcance del salón señalando que numerosos estudios hoy reconocidos habían comenzado llevando allí sus piezas. Su mirada sobre el diseño y la evolución del interiorismo puede ampliarse en esta conversación que publicamos en Connections by Finsa.

Stone Designs: de exponer a seleccionar a quienes vienen detrás
Una de aquellas 26 piezas fue By yourself, de Stone Designs. Cutu Mazuelos y Eva Prego pasaron al otro lado, y en 2018 formaron parte del jurado profesional encargado de seleccionar nuevos proyectos para nude.
El recorrido resulta especialmente significativo porque convierte el salón en una especie de conversación entre generaciones, y quienes un día buscaron visibilidad terminan participando en la elección del talento que llega después.

Un laboratorio para mezclar materiales que no parecían destinados a encontrarse
Nude también permite observar cómo cambian las preocupaciones materiales del diseño. En la edición de 2019, en Connections by Finsa destacábamos las lámparas SalLight, de OtherLife, y la Organica Collection, que hacía convivir la madera maciza con polímeros empleados en impresión 3D.
Más allá de la singularidad de cada objeto, estas propuestas muestran una constante del salón, la de utilizar el prototipo para poner a prueba combinaciones de artesanía, tecnología y nuevas materialidades antes de que algunas de ellas entren en circuitos comerciales más amplios.

La verdadera curiosidad: nude nació para que universidad e industria se encontrasen
Quizá lo más singular de nude no sea ninguna pieza concreta. En una entrevista publicada por Connections en 2019, Daniel Marco, entonces director de Feria Hábitat València, situaba su origen dentro del esfuerzo por impulsar la transferencia de conocimiento entre universidad y empresa: crear un lugar donde las nuevas generaciones pudieran presentar directamente sus propuestas a fabricantes y renovar así el sector desde el diseño. En aquella edición, Finsa participaba además en la configuración material del propio salón.
Veinticuatro años después de su nacimiento, esa idea sigue siendo probablemente la mejor forma de entender nude, como un espacio donde lo que todavía es una promesa puede empezar a convertirse en trayectoria.

