Autoría arquitectónica colectiva para huir de la arquitectura de estrellas

Vas por la calle y te encuentras con un edificio cuya arquitectura te parece especial y te llama la atención. Podrías calificarla sin pensarlo dos veces como “de autor” y, sin embargo, cuando investigas un poco más, descubres que resulta complicado poner cara o nombre a la persona responsable de su diseño. Te encuentras, en su lugar, con colectivos que hablan de construcciones compartidas, con firmas que no llevan de forma directa hacia una persona en concreta. Son las obras de grupos de arquitectos que buscan desplazar el énfasis del individuo hacia el proyecto. Estos son algunos ejemplos:

 

1. Espace Aygo

Se trata de un laboratorio viviente exploratorio y un proyecto doméstico integral donde todo se construye de forma colaborativa y artesanal. Su sello distintivo queda totalmente sustituido por estrictas limitaciones materiales, como la de construir únicamente con objetos y componentes encontrados o recuperados al salir de su espacio común. Puedes descubrir más sobre Espace Aygo en esta entrevista que les hicimos en Connections by Finsa.

 

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2. Zuloark

“Una oficina distribuida de arquitectura, urbanismo y cultura”. Así se definen desde Zuloark, un colectivo de arquitectos con sede dispersa entre Madrid, Berlín, A Coruña, Bolonia, Ámsterdam, Atenas y La Palma, que, desde hace más de veinte años, trabaja con la filosofía de intentar acabar con el concepto tradicional de autoría. Se conocieron mientras estudiaban Arquitectura a finales del siglo XX, en plena época de la conocida como arquitectura de las estrellas. “La escuela nos presionaba para convertirnos en arquitectos influyentes, así que pensamos en crear una entidad que tuviera poder propio», explicaban en una entrevista para la publicación Collective Processes: Counterpractices in European Architecture.

En todos estos años, lo que empezó como un proyecto entre estudiantes que empezaron a firmar sus trabajos de forma colectiva (entendiendo que, en realidad, la arquitectura es en sí misma una disciplina basada en la colaboración) ha ido dejando importantes huellas: concursos ganados, la dirección adjunta de la Bienal Española de Arquitectura en 2010, proyectos como la casa experimental Casa Tejida (Colombia) o la plataforma de investigación en línea Inteligencias Colectivas, sobre conocimiento informal y procesos urbanos autónomos.

 

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3. BAST (Bureau Architectures Sans Titre) (Francia)

También en esta firma, fundada en Toulouse en 2013, quieren dejar atrás individualismos y autorías. Son una cooperativa horizontal en la que comparten todas las tareas administrativas y trabajan siempre en pareja o en grupo, tomando todas las decisiones de forma colectiva.

Ganadores de premios como el Prix Architecture Occitane 2023 o el Archinovo 2019, entre otros, entre sus proyectos más destacados se encuentran las oficinas L33 Narrow House o M15, la ampliación de una casa tradicional de Toulouse. Los nombres, formados a partir de una letra y un número, no son ninguna casualidad: como colectivo, huyen de los títulos poéticos o comerciales.

 

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4. Raumlaborberlin (Alemania)

Este colectivo experimental trabaja en la intersección entre la arquitectura, el urbanismo, el arte y la educación. Fundados una década después de la caída del muro de Berlín, son en la actualidad un grupo de unas 20 personas (nueve de las cuales son socias) que toman decisiones en común y huyen también del individualismo y el ego de los grandes nombres. 

Algunos de sus proyectos más destacados son el laboratorio de aprendizaje Common Ground, en una antigua fábrica de ladrillos en Kosovo o la sauna pública Allamänna Badet, en el puerto de Gotemburgo (Suecia), ganadora del SAVG Architecture Award 2015.