Sin abandonar su obsesión por la forma, el volumen y la proporción, cada vez son más los arquitectos que, tras formarse entre maquetas y hormigón, encuentran en la moda un nuevo territorio para explorar su mirada hacia otros mundos. Estos nombres son los encargados de liderar el mundo de la moda a través de su formación arquitectónica:
Paco Rabanne
Paco Rabanne, formado en arquitectura en la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts de París, trasladó a la moda la mirada estructural y experimental propia de la arquitectura. Antes de fundar su casa en 1966, trabajó diseñando accesorios para firmas como Dior y Givenchy, donde ya mostraba su interés por los materiales no convencionales. Su propuesta rompió con la costura tradicional al incorporar metal, plástico y placas ensambladas, desdibujando las fronteras entre cuerpo, objeto y edificio.

Gianfranco Ferré
Apodado “el arquitecto de la moda”, Gianfranco Ferré transmitió a sus diseños la visión basada en la proporción, la geometría y la construcción propia de la arquitectura. Su enfoque, profundamente influido por la disciplina arquitectónica, concebía el vestido como un volumen que dialoga con el cuerpo a través de líneas precisas y una meticulosa atención al detalle técnico.

Hussein Chalayan
Hussein Chalayan, formado en diseño en Central Saint Martins de Londres, ha desarrollado una práctica que dialoga estrechamente con la arquitectura al concebir la moda como investigación espacial y estructural. Sus colecciones exploran la relación entre cuerpo, entorno y tecnología, lo que sitúa su trabajo en un territorio híbrido donde el diseño de moda adopta estrategias propias del proyecto arquitectónico.
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Virgil Abloh
El diseñador Virgil Abloh, que obtuvo su formación en arquitectura en la University of Wisconsin-Madison, incorporó al diseño de moda su visión de estructuras, espacios y proporciones. Fundador de Off-White y director artístico de Louis Vuitton, Abloh entendía las prendas como construcciones conceptuales, jugando con volúmenes, transparencias y referencias a la ingeniería urbana. Su enfoque disruptivo y multidisciplinario aplicaba principios arquitectónicos al streetwear y la alta costura, transformando el cuerpo en un edificio que dialoga con la cultura, el arte y los espacios que habitamos, consolidando un estilo donde la moda se convierte en laboratorio de ideas espaciales y gráficas.

Tom Ford
Tom Ford, con formación en arquitectura antes de dedicarse al diseño de moda, ha trasladado su comprensión del espacio, la proporción y la estética estructural a cada colección. Su trabajo en Gucci y en su propia marca refleja un enfoque donde la silueta y el corte se conciben casi como planos arquitectónicos, construyendo prendas que envuelven el cuerpo con precisión y elegancia. Sus diseños combinan a la perfección funcionalidad, equilibrio y sofisticación.


