Tres robles, tres estados de ánimo: cómo la superficie dirige la atmósfera

En interiorismo, el roble no es solo una especie, también un canalizador de estados de ánimo. En clave CMF (Color, Material, Finish), el acabado modula cómo se perciben y se sienten los espacios: regula el brillo, ordena la lectura de la veta, decide cuánto ruido visual entra en escena y qué pide el tacto. Destacamos tres acabados que te ayudarán a transmitir sensaciones.

 

Roble Alba: mate cálido, variación natural

Hay robles que se entienden mejor a baja voz. AH5 Roble Alba -en chapa natural, con corte mallado y juntado en entablillado- propone una naturalidad sin gesto grandilocuente: variaciones sutiles de tono y estructura, coherentes entre tableros, con una presencia que acompaña. Esta cualidad se refuerza cuando el acabado se mantiene mate y cepillado, porque reduce reflejos y hace que la veta se lea más como fondo que como protagonista.

Estado de ánimo: serenidad estable. Un roble que baja pulsaciones y sostiene rutinas: sala de estar, dormitorio, zonas de lectura, hospitality que busca intimidad o viviendas donde la calidez no depende del color, sino de la temperatura visual y del tacto.

 

Saba Nature: profundidad sincronizada, suavidad

Cuando la textura y el dibujo se sincronizan, el roble gana una dimensión casi táctil a distancia. En Saba Nature con acabado Bolero, la veta se ve acentuada por un poro a registro (relieve alineado con el dibujo), generando esa sensación de profundidad que suele asociarse a maderas trabajadas.

Estado de ánimo: energía contenida. Es un roble que aporta presencia, ideal en frentes de mobiliario y panelados, sin caer en la estridencia. La profundidad hace el trabajo escénico; la suavidad del tacto evita la aspereza y mantiene el conjunto en un registro amable, incluso en aplicaciones de alto uso.

 

Serenade Alba: claridad de veta, continuidad luminosa

Serenade Alba es un roble puro cuya percepción se apoya en la continuidad (desarrollo sin repetición al ancho) y en una textura pensada para reforzar esa naturalidad. En la colección Serenade, el desarrollo es único al ancho, sin repetición, y se combina con el acabado YOKU, una textura de poro roble que mezcla poros de distintos tamaños y profundidades para sumar realismo, especialmente en robles mallados.

Estado de ánimo: foco y ligereza. La veta se lee con nitidez, la superficie no resulta demasiado llamativa y el espacio parece más claro. Funciona muy bien en oficinas serenas, proyectos minimalistas cálidos, viviendas donde manda la luz natural o interiores que buscan una sensación de orden sin perder materia.

 

Vistos en conjunto, estos tres robles describen una idea sencilla: el estado de ánimo no lo dicta el material en abstracto, sino su puesta a punto (brillo, relieve, continuidad, tactilidad). Esa es, precisamente, la lógica CMF que el ecosistema de soluciones Habitat 360, del que forman parte, sitúa en el centro.