5 detalles donde un proyecto Passivhaus se juega la hermeticidad

En un edificio Passivhaus, la hermeticidad podría dibujarse como una línea continua alrededor del volumen acondicionado. Mientras esa línea no se interrumpe, todo funciona, y el reto aparece precisamente en los encuentros, con cambios de plano, huecos, perforaciones y uniones entre materiales distintos.

El ensayo blower door permite comprobar hasta qué punto esa continuidad se ha conseguido. Mediante un ventilador instalado provisionalmente en un hueco exterior, se crea una diferencia de presión entre dentro y fuera del edificio para medir las infiltraciones de aire. En un edificio Passivhaus de nueva construcción, el valor n50 debe ser igual o inferior a 0,6 renovaciones por hora a 50 Pa. Estos son los cinco puntos donde esa continuidad se pone a prueba.

 

1. El encuentro entre fachada y forjado

Cuando una fachada se encuentra con un forjado, la capa hermética tiene que cambiar de plano sin perder continuidad. Es uno de esos detalles aparentemente secundarios que obligan a pensar la envolvente como un sistema completo, no como una suma de cerramientos independientes.

2. Las ventanas: el punto débil no siempre es el vidrio

Una carpintería de altas prestaciones necesita también un perímetro bien resuelto. La conexión entre marco, premarco y capa hermética debe evitar discontinuidades, y es que la ventana termina en su encuentro con el cerramiento (y no en el perfil).

Edificio Pirita

 

3. Los pasos de instalaciones

Conductos, cables y tuberías introducen perforaciones allí donde el proyecto busca continuidad. Por eso conviene prever estos pasos desde el diseño y resolverlos mediante piezas, manguitos o sellados específicos, en lugar de corregirlos cuando la obra está prácticamente terminada.

4. La cubierta: cerrar la envolvente por arriba

Encuentros entre muro y cubierta, cumbreras, aleros o chimeneas vuelven a poner a prueba la misma lógica. Una línea de hermeticidad fácil de identificar en sección también debería poder seguirse sin interrupciones al llegar al plano superior.

5. Las juntas entre paneles

En construcción ligera en madera, un tablero puede formar parte de la capa hermética, pero son sus juntas las que permiten convertir piezas independientes en una superficie continua.

Aquí entra en juego SuperPan® Tech Vapourstop EZ, un tablero estructural P5 con caras de fibra de madera y núcleo de partículas que integra funciones de barrera al aire y resistencia al vapor. Está planteado para cerramientos de entramado ligero y cuenta con certificación como componente Passivhaus en estanqueidad al aire. Su interés, desde el punto de vista del detalle, está en reducir capas y trasladar buena parte de la atención a aquello que nunca desaparece: juntas, perímetros y penetraciones.

El blower door hace visible lo que normalmente permanece oculto, que es la calidad de los encuentros. Porque, en un proyecto Passivhaus, la hermeticidad se dibuja, se construye y se cose detalle a detalle hasta convertir toda la envolvente en una única línea continua.